
La familia Tasso tenía experiencia en gestionar correo en el norte de Italia en el siglo XV y sus horizontes se ampliaron cuando Maximiliano I de Habsburgo se casó en 1.494 con Bianca María Sforza. El emperador encargó a Franciscus II Tassus del Cornello / Francisco de Tassis / François de Tassis / Franz von Taxis… la organización de un servicio postal para comunicar algunas partes de su territorio y le fue ampliando progresivamente la zona asignada.
En 1.935 el servicio postal belga emite una hoja bloque con la imagen de Francisco, que después será utilizada ampliamente por otros Correos. Está tomada de un retrato que tradicionalmente era atribuido al pintor Hans Holbein el Joven y que recientemente es reasignado a un maestro flamenco anónimo, conocido como “el maestro de Frankfurt” por hallarse en esta ciudad dos de sus obras, que le fueron encargadas hacia 1.503.
Felipe I el Hermoso, hijo de Maximiliano, amplia las responsabilidades de Francisco y Carlos I le concede en 1.515 la exclusividad del correo para el territorio europeo de su imperio.
La organización de Francisco, además de servir al emperador, es utilizada por otros clientes y llega a dar ocupación a más de 20.000 personas y miles de caballos.
Francisco se instala en 1.516 en Bruselas en un lujoso e inmenso palacio desde donde dirige su monopolio. El edificio cuenta también con todo tipo de servicios para las personas y caballerizas que realizan la labor postal. Francisco acumula una gran fortuna y adquiere en la vecina iglesia de Notre-Dame una capilla sepulcral para él y su familia y encarga cuatro tapices para decorarla. El maestro más afamado del momento, Bernard van Orley, pintor oficial de la corte de Margarita de Austria, regente de Flandes, se encarga de realizar los cartones que servirán de base para los tapices. En ellos se narra “La Leyenda de Notre-Dame de Sablon” según la cual la Virgen se aparece a Béatrix Soetkens en Amberes, le entrega una imagen y le pide que la traslade a Bruselas para allí entronizarla.
Francisco se hace retratar por Van Orley varias veces en estos tapices junto a los monarcas Habsburgo a los que ha servido. Estas obras desaparecieron en el siglo XVI y reaparecieron en 1.874 cortadas en trozos, estando actualmente dispersas en varios museos.

Tanto los fragmentos de los tapices de Notre-Dame de Sablon como la imagen aislada de Francisco de Tassis han sido empleados para varias emisiones filatélicas.
Para ampliar información, consulte la magnífica obra “¡Taxi, taxi…! (Historia de una familia)” realizada por Leoncio Mayo.
Mikel Ugalde
FEB
2021

