La actividad juvenil en España no se ha manifestado únicamente en actividades nacionales, sino que ha trascendido de su ámbito, inicialmente de forma modesta, para poco a poco convertirse en la primera década del siglo XXI en una de las mayores potencias mundiales en filatelia juvenil, gracias a un trabajo continuo de coleccionistas, monitores y responsables de la Comisión de Juventud