
Mañana 25 de septiembre la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos, S.A., S.M.E., emitirá cinco sellos de correo, uno de la serie “España Es” denominado Filatelia y otros cuatro denominados «Pueblos con encanto».
EMISIÓN 2025 – ESPAÑA ES. Filatelia
El 25 de septiembre de 2025, la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos, S.A., S.M.E., emitirá un sello de correo de la serie “España Es” denominado Filatelia.
DATOS TÉCNICOS:
– Emisión: ESPAÑA ES
– Motivos: Filatelia
– Fecha de puesta en circulación: 25 de septiembre de 2025
– Procedimiento de impresión: Offset
– Soporte: Estucado, engomado, fosforescente
– Formato del sello: 57,6 x 40,9 mm (horizontal)
– Dentado del sello: 13 ¼ (horizontal) y 13 ¾ (vertical)
– Efectos en pliego: 16
– Valor postal del sello: 2,40 €
– Tirada: 74.000 sellos
¿Qué pensamos cuando pensamos en sellos?
La filatelia según la RAE se define como la afición a coleccionar y estudiar sellos de correos.
Inspirados por esta definición, y buscando una temática significativa para la Feria Nacional del Sello de la Plaza Mayor, se ha emitido el sello “España es Filatelia”. A menudo la filatelia se asocia con las personas mayores, quizá sea porque los sellos requieren tiempo: tiempo para tocarlos, observarlos, mirarlos con detenimiento y, si algo nos llama la atención, investigar su historia. Así, cada sello se convierte en una puerta de entrada al conocimiento y la curiosidad.
Pero los sellos son mucho más que objetos de colección: son instrumentos que nos invitan a dedicarnos tiempo a nosotros mismos. Nos ofrecen un espacio de observación, de calma, de imaginación. Al detenernos frente a un sello, dejamos que fluyan los recuerdos, la experiencia, lo aprendido tiempo atrás. Cada imagen, cada detalle, puede despertar la curiosidad y llevarnos a explorar temas diversos, personajes históricos, momentos clave de nuestra sociedad.
Los sellos nos permiten parar y prestar atención a algo que, aunque está fuera de nosotros, también nos pertenece. Porque hablan de nuestra historia, de nuestro presente, de lo que somos como país. Nos conectan con figuras como Ramón y Cajal o Carmen Martín Gaite, celebran triunfos deportivos como el Mundial de fútbol, nos descubren nuevos deportes como el breaking, y nos acercan a la riqueza gastronómica de cada región a través de series como D.O.P. o “España en 19 platos”.
El arte también encuentra su lugar en los sellos: pintura, escultura, cine… A través de los sellos podemos aprender sobre arquitectura, descubrir el patrimonio artístico, y viajar a lugares lejanos gracias a las emisiones conjuntas con otros países, o a rincones cercanos mediante series como la de Navidad, que nos acerca a diferentes belenes y ciudades de toda España. Y junto a ello, causas sociales, efemérides, luchas colectivas. Cada emisión es una oportunidad para aprender, para sentir, para conectar.
La lista de temáticas es inabarcable, emisión tras emisión, pero lo más importante es dar el primer paso: acercarse, observar un sello y dejarse sorprender por todo lo que puede enseñarnos.
Los sellos son una invitación a regalarnos tiempo. Tiempo para observar con calma, para detenernos, para dejar que la imaginación fluya, que los recuerdos emerjan, que la experiencia y lo aprendido cobren vida. Cada sello es una pequeña ventana que nos conecta con temas, personajes y momentos que forman parte de nuestra historia y de nuestro presente.
Observar un sello es un acto de atención plena. Es permitirnos parar y mirar con otros ojos, descubrir lo que a veces pasa desapercibido, y reconectar con lo que nos une.
El diseño de ESPAÑA ES FILATELIA es una ilustración que representa un álbum donde los coleccionistas guardan y protegen sus sellos. El álbum es el cofre donde están los pequeños tesoros de cada coleccionista y que nos conectan con otras personas cuando intercambiamos, comentamos o participamos en ferias o foros filatélicos.
España es Filatelia porque los sellos nos reflejan lo que somos como sociedad, como país.
PUEBLOS CON ENCANTO. Castro Caldelas, Ourense; Comillas, Cantabria; Roncal, Navarra y Trujillo, Cáceres.
El día 25 de septiembre de 2025, la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos, S.M.E. emitirá una serie de sellos de correo denominada «Pueblos con encanto». La serie se presenta en formato desplegable en acordeón, con 4 sellos autoadhesivos más viñeta, en los que se reproducen imágenes de Castro Caldelas, Ourense; Comillas, Cantabria; Roncal, Navarra y Trujillo, Cáceres.
DATOS TÉCNICOS
– Emisión: PUEBLOS CON ENCANTO
– Motivo: Castro Caldelas, Ourense; Comillas, Cantabria; Roncal, Navarra y Trujillo, Cáceres.
– Fecha de puesta en circulación: 25 de septiembre de 2025
– Procedimiento de impresión: Offset + desplegable en acordeón
– Soporte: Autoadhesivo fosforescente
– Formato de los sellos: 57,6 x 40,9 mm (horizontal)
– Formato de la Hoja bloque: 80 x 316 mm (vertical)
– Efectos en pliego: Hoja bloque con 4 sellos autoadhesivos + viñeta
– Valor postal de cada sello: Tarifa A
– Tirada: 70.000 Hojas bloque
Un año más, y ya son once Correos, emite cuatro sellos dedicados a PUEBLOS CON ENCANTO. En este 2025 Castro Caldelas (Ourense); Comillas (Cantabria); Roncal (Navarra) y Trujillo (Cáceres)
Castro Caldelas (Ourense): El casco antiguo de Castro Caldelas fue declarado conjunto histórico artístico en 1998. Se trata, principalmente, de las calles que suben al Castillo de los Condes de Lemos; la calle del Sol y calle Grande. Calles empedradas que siguen el trazado medieval, mostrando interesantes casas de piedra con galerías y escudos. En una de estas casas, actualmente posada, vivió el ilustre escritor y político gallego Vicente Risco.
Castro Caldelas está situado en una colina que domina la ribera del río Edo. Esta villa luce hermosas galerías blancas e interesantes casas que nos hablan de uno rico esplendor medieval. Destaca la zona antigua conocida como Cima de Vila, calles empedradas y serpenteantes que suben al castillo construido por orden de Pedro Fernández de Castro, VII Conde de Lemos, en el segundo tercio del siglo XIV. Estamos ante una fortaleza medieval de carácter militar. Destaca el buen estado de conservación de la Torre del Reloj, la Torre del Homenaje y patio de armas.
Comillas (Cantabria): Noble y aristocrática villa asentada sobre suaves colinas que prestan abrigo a su preciosa playa y su recogido puerto. Comillas registró sus primeros poblamientos en la prehistoria, como demuestran las cuevas de La Meaza, con pinturas rupestres paleolíticas de hace 14.000 años. De épocas posteriores y perfectamente integrado en su entorno, el cementerio (ubicado sobre las ruinas de una iglesia del siglo XV) constituye uno de los símbolos más peculiares, presidido por la sobresaliente escultura modernista de Llimona: «El Ángel».
La plaza vieja, la iglesia parroquial y algunas casas del centro de la villa son una excelente muestra de arquitectura popular del siglo XVIII. El resto de los edificios notables corresponden a finales del siglo XIX y principios del XX, época en la que Comillas gozó de su máximo esplendor económico y social favorecido por la iniciativa de Antonio López y López, indiano emigrante a Cuba y fundador de la gran compañía naviera «La Trasatlántica». Su poder financiero y su amistad con la Corona le valieron el título de primer marqués de Comillas, título que le otorgó Alfonso XII en 1882. El impulso que el marqués de Comillas dio a su villa natal llegó a su punto álgido en los veranos de 1881 y 1882, con la presencia de los reyes, la Corte y el Gobierno.
En una de estas vacaciones reales, el marqués hizo instalar el primer alumbrado público de España. En la zona de Sobrellano, edificó el palacio de Sobrellano -estilo neogótico-, que fue diseñado por Martorell y Domenech i Muntaner. Junto a éste se encuentra la capilla panteón del mismo estilo, y muy próximo, el palacio modernista del genial arquitecto catalán Antonio Gaudí, denominado «El Capricho «. Frente a este conjunto arquitectónico y en el alto de la Cardosa se erige la Universidad Pontificia, de estilo neogótico con influencia mudéjar. Su construcción fue también a expensas de Antonio López y López y se distingue por su monumentalidad y su característico color rojizo. Cuenta además con excelentes artesonados de madera.
Roncal (Navarra): Se cree que fue habitado desde la Edad del Hierro, como lo demuestran los restos arqueológicos encontrados en la zona. Durante la Edad Media, el valle de Roncal fue gobernado por la nobleza local y se convirtió en un importante centro ganadero y agrícola.
En el siglo XVI, Roncal obtuvo el privilegio de la villa y se convirtió en un importante centro administrativo. Durante esta época, se construyeron importantes edificios como la Iglesia de San Esteban y se desarrollaron tradiciones y costumbres únicas que han perdurado hasta hoy. La Iglesia de San Esteban es una joya arquitectónica del siglo XIII. Con su estilo románico y detalles decorativos, cautiva a los visitantes. En su interior alberga un magnífico retablo y una torre medieval. Es un lugar de gran valor histórico y cultural en el corazón del municipio.
El barrio del Castillo y la Era es un lugar lleno de encanto y tradición. Con sus casas de piedra y calles estrechas, evoca la vida rural de antaño. La era, un espacio abierto utilizado para trillar el grano, es un testimonio de la agricultura tradicional. Pasear por ese barrio es sumergirse en la historia y la autenticidad de Roncal.
Trujillo (Cáceres): La personalidad medieval que destila Trujillo no viene dada solo por el impresionante castillo -datado en época califal, aunque adaptado en numerosas ocasiones tras la conquista cristiana- que domina la estampa, sino por un casco histórico caracterizado por los numerosos palacios y callejuelas que se sitúan alrededor de su Plaza Mayor, relatando una historia vinculada a las grandes casas nobiliarias y las riquezas de traídas por conquistadores como Pizarro tras el descubrimiento de América.
La torre de Santa María la Mayor destaca entre las estrechas calles del casco antiguo.
Los tiempos de dominación árabe también quedan patentes en el icónico aljibe del siglo X, cuyas tres bóvedas interiores atraen a decenas de turistas. Sin embargo, otra civilización ya dejó su impronta hídrica en la ciudad y ha seguido en uso hasta el siglo pasado. Se trata de la Alberca, unos antiguos baños públicos romanos que, si bien ya no refrescan a los vecinos, mantienen esa aura mística del Imperio
SEP
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