
Miguel Delibes y Diario de Burgos’, más que una muestra, una vivencia
La pandemia del coronavirus está sometiendo al mundo a una crisis sanitaria que marcará una época como lo hicieron grandes calamidades del pasado. Muchas cosas se nos han ido en estos meses de largo afrontar medidas excepcionales. Nuestros fallecidos no volverán pero por eso no se los olvida. En estos días estamos celebrando el centenario de Miguel Delibes, hijo y nieto de burgaleses por vía materna. Un aniversario que la actual situación ensordece pero que desde diversos ámbitos del mundo de la cultura y la lengua se ponen en valor y recuerdan.
En Burgos, en la sede del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Palacio de la Isla, ofrece junto con Diario de Burgos, una muestra donde se recuperan las colaboraciones que el periodista y escritor vallisoletano realizó en el decano de la prensa burgalesa entre los años 1956 y 1960. Una exposición que con restricciones sanitarias y avatares ha alternado el modo virtual con la apertura al público hasta finales de febrero de 2021.
Refrendada por el público esta manifestación cultural ofrece la posibilidad de poder enviar una tarjeta postal de recuerdo desde la misma. A cada paso en el recinto expositivo están una serie de postales que se han dispuesto para el público. Y lo hacen con dos opciones, una, la de escribir pensamientos, deseos y expresiones al literato fallecido. La segunda, la de poderla remitir a un destinatario como recuerdo y testimonio de la misma.
Unos buzones creados para la ocasión las albergan hasta llegar a Correos para su tramitación. El Instituto Castellano y Leonés de la Lengua se encarga de enviarlas. De las escritas a Delibes algunas se muestran en un panel, muchas de ellas de autoridades y personalidades destacadas. Una magnífica oportunidad para difundir más la obra del genial autor en esas postales que recogen fotografías de momentos de su vida en Burgos. Varias facetas de la cultura quedan reunidas en esta acción, una ventana sin igual con la filatelia y el idioma como ejes.
Delibes mantuvo una historia de amor y fidelidad con Correos, pues recibía cientos de cartas de seguidores y mantenía una relación personal con su cartero, que incluso asistió afectado al funeral. El día 3 de octubre de 2011 su imagen se veía en un sello con 300.000 unidades de tirada y de 0,80 euros de valor facial, dentro de la serie ‘Personajes’.
Ese sello contribuía al reconocimiento público de tan ilustre novelista, y permite recordar viendo su imagen la riqueza de sus obras con un castellano rico, hablado en los más cultos rincones de los ámbitos rurales de su amada Castilla. Una prosa que florece con la artesanía del maestro castellano. Ahora este paseo por esta exhibición nos lleva por el Delibes periodista, nos adentra a su refugio en la localidad burgalesa de Sedano, donde se inspiraron tantas y tantas notas y textos para sus películas en que acabaron varias de sus obras (El disputado voto del señor Cayo, Los santos inocentes, Las ratas, Diario de un jubilado, El camino…. ). Un espacio repleto de literatura, humanidad, hondura y pasión. El mundo de Delibes es así más conocido, más apreciado y más compartido.

Postal utilizada del autor castellano en la exposición y cursada.
Delibes en bicicleta frente a su casa de Sedano (Burgos)
Andrés Galarón Calvo / Burgos
FEB
2021

